Dos de las grandes entidades españolas empezarán una prueba piloto en el último trimestre del año
La banca española prepara una ofensiva conjunta para lanzar un servicio que permite comprar y aplazar el pago de forma gratuita. Las grandes entidades financieras, BBVA, Santander, CaixaBank, Sabadell, Unicaja o Ibercaja, a través de Sistema de Tarjetas y Medios de Pago (STMP), la compañía que gestiona el sistema español de pagos basados en tarjetas, ultiman un proyecto de compra ahora, pague después sin tener comisiones. Los clientes podrán acceder a esta modalidad a través de los terminales de punto de venta (TPV), tanto en tiendas físicas como en el comercio online.
El nuevo sistema, que recibirá el nombre de Plazo Cero, se comenzará a probar en el último trimestre de 2025 con dos de los tres grandes bancos nacionales, todavía sin precisar. El objetivo es extenderlo gradualmente en 2026 al conjunto de entidades adheridas a STMP. Esta solución se suma a Plazox, el sistema de aplazamiento que lanzó la banca en 2022 y que permite fraccionar compras entre 3 y 12 meses, aunque con intereses que varían según el contrato que tenga firmado cada cliente en su tarjeta de crédito. En 2024, este servicio gestionó operaciones por 2.800 millones de euros, un 36% más que el año anterior.
Con este servicio de aplazamiento de pagos gratuito, los bancos van a dar un paso más y ofrecerán un servicio similar al de grandes compañías financieras como Klarna o SeQura pero sin coste para el cliente. Eso sí, solo estará disponible para las compras realizadas con tarjeta de crédito y no para las de débito, que son las más extendidas al no aplicar intereses.
La gran novedad de Plazo Cero para los consumidores es que se gestionará directamente desde el TPV, el dispositivo que usan los comercios para cobrar, sin necesidad de aplicaciones, registros adicionales ni cesión de datos a terceros. Al realizar una compra con tarjeta de crédito, el cliente podrá seleccionar en la pantalla la opción de aplazar el importe. El aplazamiento se cargará sobre el límite disponible de la tarjeta, sin modificar el contrato actual ni generar una nueva deuda.
Por su parte, los comercios recibirán el importe completo de la transacción de forma inmediata pero sin asumir el riesgo de impago, ya que lo hará el banco. Además, según detallan desde STMP, ofrecerán precios más competitivos a los comercios que otras soluciones del mercado. “Los bancos buscan relaciones a largo plazo con los clientes comerciales”, apuntan.
Igualmente, indican que la solución busca también nivelar el terreno para las pequeñas y medianas empresas, que hasta ahora tenían más dificultades para ofrecer financiación al consumo en condiciones competitivas. Con Plazo Cero, podrán ofrecer el mismo servicio que los grandes actores sin necesidad de desarrollar soluciones propias ni asumir riesgo financiero. “Lo vemos como una herramienta estratégica porque transforma el mercado. Los comercios lo demandan porque los clientes se están yendo a los puntos que lo ofrecen. Tiene una doble ventaja, que el comercio recibe el dinero sin asumir el riesgo de impago y a las pequeñas y medianas empresas les permite competir con los grandes del comercio electrónico. Estamos viendo que cuando se ofrece este servicio el valor medio de la compra aumenta un 85%. Y la tasa de conversión a ventas sube un 30%”, explican.
Eso sí, el servicio no está ideado para aplazar las compras del día a día, sino pagos más voluminosos, como un ordenador, las vacaciones o la matrícula de la universidad. “No está hecho para todo, no es responsable y no tiene sentido aplazar los pagos de la compra en el supermercado de la semana o del mes. Se trata de pagos que hay que afrontar ahora, pero que si lo decides aplazar se hacen más llevaderos”, concluyen desde STMP.
Aunque está previsto que a finales del año dos entidades comiencen la prueba piloto, se espera que la mayoría de entidades bancarias lo adopten a lo largo de 2026, apoyándose en la infraestructura existente de Plazox y el elevado grado de penetración de los TPV bancarios.