Wallbox ha recurrido a la protección legal del preconcurso de acreedores para ganar margen de maniobra en la renegociación de su deuda, que asciende a 170 millones de euros.
Esta medida, solicitada ante un juzgado de Barcelona, impide que entidades financieras como Santander, BBVA o CaixaBank ejecuten deudas o fuercen un concurso necesario.
La compañía dispone de unos tres meses adicionales para cerrar un plan de reestructuración que ya está avanzado. A pesar de que en 2025 sus ingresos cayeron un 11% (hasta los 145,1 millones de euros), Wallbox ha logrado reducir sus pérdidas en un 32%. El consejero delegado, Enric Asunción, enfoca esta etapa como una transición hacia una estructura más eficiente, mientras la cotización de la empresa se mantiene en niveles discretos (2,9 dólares) tras el enfriamiento de las expectativas del sector eléctrico.